Una sola vez

Posted by admin Category: historias

-¿Te acuerdas cuando empezamos con todo esto? Solo queríamos tocar las guitarras acústicas, cansados del ruido eléctrico. Recuperamos aquellas viejas canciones y se nos ocurrió que estaría bien tocar una vez en directo. Solo una vez. ¿Te acuerdas?
-Si. Pero eras tú el que querías tocar una vez. Estás obsesionado con eso de las cosas únicas. Te marcó demasiado la historia de John Kennedy Toole y La conjura de los necios.
-No podrás negar la genialidad de crear una única obra y que sea tan grande. Un solo libro. Una sola canción. Un solo concierto.
-Todo muy románico, sí. Pero por muy romántico que sea el reconocimiento póstumo, prefiero tenerlo mientras sigo en la tierra.
-Yo me junté con vosotros por el directo, mi intención siempre fue el escenario. Me gusta el directo, ver que la gente está ahí. Que se pueda oler y tocar. Me gustan los espacios con gente a la que mirar. Y gente que mire.
-Para mi ha sido una sorpresa estar ahí hablando. Nunca antes lo había hecho. Este -señalando con el dedo- ha sido siempre el showman de la familia. Yo el hermano responsable y serio.
-Yo salí a la mama y tú al papa.
-Yo salí a mi padre también. De ahí vendrá lo del escenario y las canciones.
-A mi madre le gustaba cantar planchando. Una vez fue con mi padre a la emisora de Radio TeleTaxi, y en directo preguntó Justo Molinero si alguien del público quería cantar, y mi padre dijo «chis, aquí mi señora canta muy bien».
-Esa emisión y la canción que cantó en la boda de la tata han sido todas las actuaciones en directo de la mama. Cosas pequeñas que se quedan en la familia para el resto de la vida. Yo quería un solo concierto, y que vinieran los papas. Y así no lo olvidarían nunca.
-Y vinieron a veros en Bikini, cuando El Retorno de Lucas.
-Si, ya lo logramos, es cierto. Ya solo queda morir en un accidente aéreo, y si es posible con 27 años. A ti te gustan esas estupideces.
-Se me pasaron los 27, y nunca tuve una vida de rock’n’roll. Tendré que vivir 100 años, para ser mítico como Fidel.
-Pero, ¿sabes una cosas? A pesar de tantos conciertos, ninguno superará a aquél concierto: el mejor-concierto-de-la-historia. ¿Te acuerdas?
-Si, imposible olvidarlo. El concierto-para-las-tias-de-Amanda. Teruel. Pasábamos el fin de semana con los amigos en la casa del pueblo, y habíamos llevado los instrumentos. Estaba Sergio con la percusión, Javi con el piano, tú con la guitarra, las niñas a las voces y yo con el bajo. Y Amanda dijo que su madre y sus tías querían vernos tocar.
-Nos lo tomamos muy en serio. Era un bolo. Ensayamos todo el repertorio antes. Preparamos el salón como un escenario, y sentamos a las 2 tías y a la madre en el sofá. En la cocina montamos un backstage. Hasta nos tomamos unos chupitos de tequila para los nervios.
-Nos llamábamos «Me estás dando una tarde«, con el tono de Guillermo Toledo en aquel anuncio en el que salía del cine con un amigo pesado que no paraba de hablar sobre la película, y en el baño, meando decía, «Me estás dando una tarde…«.
-Así le llamabas tú, que te gusta poner nombres. Para el resto no teníamos nombre, éramos cada cuál y todos juntos.
-Y nos pusimos a tocar. Versionamos cinco o seis canciones, y las tías y la madre de Amanda llorando de emoción. Al final nos juntamos en el centro de la habitación e hicimos el saludo del teatro, ese de todos cogidos y haciendo una reverencia. Ha sido nuestro mejor concierto.
-Sí, lo ha sido sin duda.
-¿Sabes? Algunas veces las cosas más pequeñas resultan ser las más grandes.
-Y se quedan en la memoria de la familia para toda la vida.

PRÓXIMO CONCIERTO DE NOCHES MARCIANAS
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Sábado 22, El Rincón Eléctrico, Zaragoza
21:00 – 8 € anticipada, 10 € taquilla
Reservas info@ochomanagement.net

(Las cosas pequeñas, en general, son las más grandes)

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