Concierto LopezBorneo en IMPRFCTO
16/02/2019
20:00
Barcelona
IMPRFCTO - AV. PARAL·LEL 104
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La «dilatación gravitacional del tiempo» es una consecuencia de la teoría de la relatividad de Albert Einstein y de otras teorías relacionadas, las cuales afirman que el tiempo se mueve más lento en un reloj en movimiento que en uno fijo. Esto se ha demostrado observando que los relojes atómicos a diferentes altitudes y, por lo tanto, a diferentes potenciales gravitatorios, muestran tiempos diferentes.

Sin embargo los humanos, sin ser relojes atómicos, también sufrimos una dilatación del tiempo y, a veces las horas duran menos de 60 minutos, y en otras ocasiones parece que los segundos nunca pasan. Enero, por ejemplo, ha volado. Pero no se debe al invierno, ni siquiera a que haya menos horas de luz o hayamos engordado en las Navidades y nos cueste caminar. El motivo es la falta de nuevas experiencias.

De niños todo es nuevo. Medimos el tiempo según las «primeras veces»: el primer día de clase; la primera cerveza; el primer cigarrillo; la primera vez que nos colamos en el metro. Cuando los «primeros» desaparecen, los días y las semanas se vuelven más aburridos y el tiempo se acelera. Los años son huecos, sin sentido, difíciles de diferenciar unos de otros. Nada importante pasó, nada fue nuevo, una hoja menos de un calendario en el que no hay nada que señalar.

Hay que hacer cosas nuevas para que el tiempo tenga «más calidad» y suceda más despacio. Hay que vivir el momento presente, olvidarse de lo ya vivido y creer que todo es nuevo. Engañarse y olvidarse completamente de lo anterior como si cada día fuera diferente. Que todo sea una primera vez de nuevo.

Y una buen momento para comenzar a aplicar esta teoría, la de olvidar, pelear contra la velocidad del tiempo y creerse que todo es nuevo, será en nuestro próximo concierto el sábado 16 de febrero en el bar de siempre (el IMPRFCTO), donde tocaremos las canciones de siempre, diremos las mismas bromas de siempre, contaremos las mismas historias ya contadas, vestiremos la ropa habitual, cometeremos los mismos errores en los mismos acordes y veremos las mismas caras de siempre, que dirán las mismas palabras que ya han repetido en cada concierto anterior. Exactamente lo mismo de siempre.

Os esperamos, pues, en el bar belga de al lado de casa, donde no cobraremos entrada, y volveremos a reinterpretar algunas canciones con las guitarras españolas y sin ukelele, que eso sí que es cansino y no Einstein con su chapa de la teoría «especial» de la relatividad.

Porque mucho blablabla con que nada es nuevo, y las rutinas son aburridas, pero cuando el sofá tiene la forma de nuestro culo es cuando por fin nos sentamos a gusto.

16/FEBRERO – 20:00
IMPRFCTO
AV. PARAL·LEL 104